Qué saber de Dubai?

Abaya, el suvenir recomendado

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Abaya

Compraté una abaya para la Gran Mezquita de Abu Dhabi. La web de See Dubai Tours lo advierte de forma clara y meridiana: “Es imprescindible para entrar en la mezquita respetar el código de vestimenta, los hombres deben vestir pantalón largo y manga larga, y las mujeres un pañuelo en la cabeza, ropa suelta sin transparencias con brazos y piernas tapadas. Evitar el color blanco porque puede transparentarse al sol”. Así que cuando decidimos unirnos a la excursión de Abu Dhabi, mi hermana y yo elegimos de antemano una ropa que nos pareció que cumplía esos requisitos. Lo más importante en la visita a la capital de Emiratos Árabes Unidos es sin duda la parada en la Gran Mezquita del Jeque Zayed.

Sin embargo, nada más llegar al punto de encuentro en Manzil Downtown Hotel de Dubái, la mirada de Margarita, que iba a ser nuestra guía, puso en evidencia que no habíamos acertado. Nuestras casacas se clareaban y a pesar de que llevábamos camisetas por debajo, su experiencia le decía que no íbamos a tener el visto bueno de los guardianes de la Gran Mezquita. No éramos las únicas.

Nos sentimos como unas novatas. Y sin embargo, no lo éramos. Con anterioridad, habíamos visitado juntas mezquitas en Túnez y en Estambul. Hace pocos días, con la misma ropa, no tuvimos problemas en la de Jumeirah en Dubái. Pero Abu Dhabi es otro emirato y la Gran Mezquita, harina de otro costal. En Al Farooq Mosque, la otra Mezquita de Dubai que deja ser visitada en su interior por los turistas, facilitan las abaya.

Hubo un momento de pánico entre las mujeres de nuestro pequeño grupo. Pero para eso estaba la profesionalidad de Margarita, quien llevaba tres abaya de emergencia y se las arregló para adquirir otra abaya por el camino. Las abaya son esos sayones negros con los que se cubren las mujeres de esta región, a pesar del sol de justicia que cae la mayor parte del año. Durante el viaje, la guía trató de convencernos de que el negro les protege más del sol que cualquier otro color. Está por ver que lo lograra.

Llegadas a la puerta de la mezquita, su previsión nos ahorró sin duda un mal rato. No había grupo en el que al menos una de sus integrantes se topara con un pero a su atuendo. O el pantalón era muy corto, tipo pirata, o muy ajustado, tipo leggins, o la camisola no era lo suficientemente tupida. Y allí unas se cubrían el pelo con las capuchas de unos inusitados chubasqueros, otras utilizaban los pañuelos a modo de falda… en fin, un espectáculo.

Desde que los responsables de la Gran Mezquita decidieron eliminar la obligación de que las visitantes tengan que ponerse abaya, reina la confusión. Ni siquiera existe la posibilidad de alquilar o comprar una como sucede en algunas otras aljamas frecuentadas por turistas. Nos parece que resultaba más claro cuando se imponía esa prenda para entrar en el recinto religioso. Es recomendable consultar imágenes del código de vestimenta.

Además, después del soponcio inicial –“¿Esto nos tenemos que poner?” “¡Qué calor!”–, resulta que todas estábamos deseando probar cómo nos quedaría la ropa que durante los días previos habíamos visto en las mujeres emiratíes. Por eso recomendamos a las turistas que vayan a visitar la Gran Mezquita que en el zoco o en la tienda de su hotel se hagan con una abaya. Permite acudir vestida como cada cual tenga costumbre, y luego resulta un suvenir

Alquilar un coche en Dubai y sus inconvenientes

Alquilar un coche en Dubai

En Dubai es fácil dejarse llevar por las apariencias y querer alquilar un coche en Dubai. El lujo, la abundancia, lo novedoso y cuantos epítetos se nos ocurran, van de la mano para deslumbrar al visitante. Rascacielos de última generación hasta donde alcanza la vista, centros comerciales con kilómetros y kilómetros de tiendas., restaurantes de multitud de tenedores y autopistas que zigzaguean por doquier y por las que discurren bólidos con más caballos que una película de vaqueros, esa es la tónica de quien visita la ciudad-estado, y que a tantos obnubila.
Pero, siempre hay un pero, no es oro todo lo que reluce. Conseguir que un pueblo de pescadores en medio del desierto se convierta en una rutilante ciudad del futuro, lleva aparejado un coste. Y ahí es donde todos sacan la palabra mágica a relucir: petróleo. ¡Bueno!, eso pudo ayudar en un principio, pero el oro negro dejó de fluir en Dubái hace muchos años. Hoy en día apenas supone un 5% de sus ingresos.
¿Y dónde radica el milagro? Aparte de un comercio floreciente en sus puertos y aeropuertos, las tasas que gravan cualquier actividad, también la de alquilar un coche en Dubai, excepto al tráfico de capitales, son una fuente abundante de dinero para el país. ¿A dónde quiero ir a parar? Sencillo… visitar Dubái está bien, pero hay que saber a qué se arriesga uno si no conoce toda la letra pequeña de una sociedad muy diferente a las nuestras.
La tentación de alquilar un coche en Dubai para recorrer esas autopistas interminables parece una opción natural en un país que vive a lomos del octano y donde las distancias son cuando menos “muy largas”. En principio no hay nada que parezca distinto al trámite que realizaríamos en Europa o América. Una fianza con una tarjeta de crédito, un seguro a todo riesgo por si las moscas, y el compromiso de devolver el coche con el depósito lleno al término del alquiler.
Eso sería todo si las cosas van bien. Lo que nadie te dice cuando vas a alquilar un coche en Dubai es que en caso de incidente o accidente, no vale con el seguro y un parte amistoso. ¡No! Lo primero es parar el coche y llamar a la policía, o lo mismo si se descubre algún golpe en el vehículo. Sólo ellos están autorizados a rellenar el parte. Y pobre de quien no lo haga. Las compañías que ofrecen alquilar un coche en Dubai no se apiadarán de nadie y bloqueará la fianza sin miramientos hasta que se solucione el incidente. Y si estiman que la culpa es del alquilador, facturarán a su cuenta el coste íntegro de la hipotética reparación. Así que mucho ojo al volante si se anima a hacerlo por aquí. ¡Y acuérdese de que en Dubái lo normal es que le puedan adelantarle por la izquierda y la derecha a la vez!
¡Ah! rellenar el parte de accidente/incidente lleva aparejada una tasa obligatoria y no negociable de 120 dirham (33$)
Me olvidaba… dos o tres meses después de volver a casa recibirá un cargo por unos cuantos dirham más… los pasos por los peajes de las autopistas se cargan automáticamente al coche y la empresa que se dedican a alquilar un coche en Dubai los rebotará -con recargo del 25%- al usuario. Esta es unas de las empresas para alquilar un coche en Dubai.

Halcones y la cetrería como deporte tradicional

Halcones

A nadie se le ocurriría pensar en halcones, sí, halcones, cuando viene a visitar Dubái. Para tocar el cielo ya está el Burj Khalifa, la torre más alta del mundo, los viajes en globo por el desierto de Arabia, o un salto en paracaídas en la playa de Jumeirah. Pero el caso es que la cetrería es una parte importante de la cultura en esta parte del mundo.

Este deporte forma parte de una tradición muy popular entre muchos emiratíes. Pero desde luego, esto no significa que se puedan ver halcones volando por el cielo de la metrópolis como si fueran palomas. Desde la Edad Media los beduinos han usado los pájaros para la caza en el desierto y por eso, tras la llegada del dinero fácil del petróleo, se han dedicado a crear centros para la protección de estas aves donde les proporcionan todo lo necesario para su bienestar.

Tanto les preocupan las aves de presa que incluso se han construido el mayor hospital veterinario para rapaces del mundo (no podía ser menos) en Abu Dhabi. En Dubái, se pueden ver halcones en varios lugares. Uno muy conocido es el Souk Madinat Jumeirah. En esta suerte de recreación de un zoco tradicional se puede acariciar al pájaro, cogerlo en el brazo y hacerse fotos con el cetrero que lo amaestra, en un ambiente “tradicional”.

Para los profesionales, tenemos el Falcon & Heritage Center de Dubái en la zona de Nad Al Sheba. Aquí se puede conocer la historia de la cetrería en la región y también observar cómo se trata y adiestra a los pájaros de forma moderna. Con un poco de suerte habrá demostraciones prácticas y se podrán aprender los secretos que tienen los dueños para mejorar la eficacia cazadora de sus mascotas. El Centro satisface todas las necesidades de los aficionados. Dispone de varias tiendas de venta de equipos, suplementos dietéticos y libros. Y para los más osados, o los amantes de los animales de compañía exóticos, incluso se puede comprar un halcón, el único lugar en Dubái, donde se permite legalmente. Otra cosa será que uno se lo pueda llevar a casa sin problemas.

Para muestra un botón, el Falcon Festival, una demostración aérea con las aves de presa como protagonistas, atrajo este año pasado a más de 800 cetreros y asociaciones de 80 países. Hubo 51 expositores y artistas, 19 entrenadores, 45 pintores y escultores y 47 fotógrafos. En palabras de uno de los hijos del padre fundador de la patria, el jeque Hamdan bin Zayed “los halcones son una parte importante de la cultura de los Emiratos y de sus ciudadanos. Los tratan como a sus propios hijos. Estoy verdaderamente sorprendido del conocimiento que tienen de los halcones y la cetrería”. Así que si se quiere volar alto, y las compras dejan algo de tiempo libre, ¿por qué no echar alas y volar, o al menos ver volar los halcones del desierto?